No todas las variedades son conocidas.
Y eso no siempre es algo malo.
Marselan es una de esas cepas que todavía sorprende a muchos, pero que tiene todo para convertirse en una favorita de quienes buscan vinos con carácter.
Es una variedad relativamente joven, nacida del cruce entre Cabernet Sauvignon y Garnacha, combinando estructura, fruta y frescura en una sola botella.
En Erizo nos interesó justamente por eso.
Porque no es una cepa obvia.
Y porque entrega algo distinto.
Nuestro Marselan Erizo nace en pequeños lotes, trabajado con la misma lógica que mueve todo el proyecto: mínima intervención, respeto por la fruta y tiempo para que el vino encuentre su propio equilibrio.
Es un vino que mezcla intensidad y frescura de forma natural.
En nariz aparecen frutas negras maduras, especias y notas herbales sutiles. En boca tiene buena estructura, taninos firmes pero redondos y una energía que lo hace muy fácil de seguir tomando.
No es pesado.
No es exagerado.
Pero tiene presencia.
Eso es parte de lo interesante de Marselan: logra profundidad sin perder frescura.
Es una variedad que todavía no está tan instalada en Chile, y justamente por eso ofrece una experiencia distinta para quienes quieren salir de lo clásico.
En Erizo nos gusta explorar esos caminos menos transitados.
Porque muchas veces ahí aparecen los vinos más memorables.
Nuestro Marselan es una producción limitada, pensada para quienes disfrutan descubrir nuevas expresiones y entender que el vino todavía tiene mucho por mostrar.
Ficha rápida
Variedad: Marselan
Origen: Chile-Colchagua
Producción: Lote limitado 600 botellas
Estilo: Microvinificación
No todos los vinos son iguales. Este tampoco.